Propuesta educativa

Proyecto Educativo Católico

Para poder cumplir con nuestra misión y alcanzar la visión que hemos soñado, proponemos::

Una Educación Académica
  • Que considere al estudiante como el principal protagonista de su propia educación y reconozca la acción prioritaria e insustituible de los padres como los primeros educadores de sus hijos.
  • Que pueda lograr la excelencia pedagógica reconociendo la diversidad de nuestros estudiantes, apostando por la mejora continua de nuestros docentes y aprovechando los aportes de la ciencia y de la tecnología de nuestros días.
  • Que despierte el espíritu creativo e innovador en los educandos.
  • Que conozca y comprenda la realidad socio-económica peruana y que colabore en su transformación.
  • Que afirme su identidad nacional dentro de una visión de interculturalidad y con una proyección internacional en el mundo global.
Una Educación Humana
  • Que programe su acción educativa teniendo en cuenta la formación integral de la persona, como ser individual y social, y centrada en el respeto a su dignidad y en el recto uso de la libertad.
  • Que se centra en cada estudiante como persona humana y toma en cuenta su realidad corporal, psíquica, cultural, religiosa y trascendente.
  • Que propicie la comunicación por medio del diálogo ininterrumpido entre los miembros de nuestra comunidad educativa.
  • Que favorezca la vivencia de los valores de la cultura nacional y el amor a la patria.
  • Que signifique un compromiso en la utilización racional de los recursos y la defensa del medio ambiente.
Una Educación Cristiana
  • Basada en los valores del Evangelio: cercanía y defensa de la vida, reconciliación, honestidad, respeto a la persona y libertad con responsabilidad.
  • Que promueva el despertar de la fe y establezca una coherencia con su vida y “compromiso en Cristo”. Él es el que revela y promueve el sentido nuevo de la existencia, transformando y capacitando al hombre para vivir según el Evangelio y hacer de las Bienaventuranzas la norma de vida.
  • Que presente la imagen de Jesucristo como ideal y modelo de hombre nuevo, en quien todos los valores humanos encuentran su plena realización y unidad.
  • Que planifique y organice una acción pastoral para la edificación de una comunidad eclesial centrada en el amor y respeto al Santo Padre y a sus enseñanzas.
  • Que ayude a asumir el compromiso de su fe en la doble dimensión personal y social, favoreciendo el espíritu misionero, despertando la necesidad del seguimiento de Cristo.
  • Que facilite la experiencia de Dios a través de la oración, de la vida sacramental, litúrgica y catequística y sobre todo del testimonio de vida; recepción de sacramentos y participación en retiros y jornadas espirituales.