Sacramentos

Todo cristiano está llamado a tener una vida sacramental, la que se va enriqueciendo conforme crecemos, porque el don que recibimos en el bautismo, lo fortalecemos con nuestra reconciliación y comunión permanente. Los sacramentos nos mantienen conectados con Cristo y la Confirmación, que es el sacramento de la madurez, nos lleva a un manifiesto consciente de un sí a cumplir y vivir la doctrina cristiana.