Blog

 ¿Por dinero o por vocación?

A estas alturas de nuestras vidas, todos los estudiantes nos vemos obligados a tomar una de las decisiones más difíciles e importantes: elegir una carrera universitaria. Esto es algo que, probablemente, nos acompañará por el resto de nuestros días futuros, por lo tanto, todos procuramos elegir lo mejor. Sin embargo, algunas complicaciones se presentan al momento de analizar la razón por la cual estamos tomando dicha decisión: ¿por dinero o por vocación? A continuación, compartiré mi punto de vista con respecto al tema.

Por un lado, anhelamos convertirnos en personas exitosas y ejercer una vida profesional con un sustento económico que sea envidiable, porque sencillamente lo necesitamos y requerimos del dinero para vivir una vida plena y satisfactoria. Todos queremos estar en la capacidad de darle lo mejor a nuestra futura familia y somos conscientes de que eso no sería posible sin un buen salario.

Por otro lado, escoger un trabajo únicamente por dinero sería cometer un grave error y, al enfocarnos solo en ello, estaríamos aceptando que nuestra felicidad y autorrealización dependen de factores externos y no de nosotros mismos. Por tanto, al basar la satisfacción en el dinero, nos convertimos en esclavos del mismo, porque una persona triunfa cuando es libre para hacer lo que quiere desde que se levanta hasta que se acuesta; es allí donde está la verdadera satisfacción.

Según la psicología del trabajo, si alguien quiere ser feliz, su trabajo debe ser capaz de cubrir todas sus necesidades y aspiraciones. Esto quiere decir que “el trabajo perfecto” sería aquel que nos proporcione los recursos económicos necesarios; ese que nos permita relacionarnos exitosamente con otras personas, que suponga un reconocimiento social y así desarrollemos la autoconfianza; aquel que nos permita ser quienes realmente somos y nos impulse a realizarnos como la versión más auténtica de nosotros mismos.

En conclusión, aunque el dinero sea algo esencial, llegará un punto en el que este no será suficiente y ocasionará que perdamos la motivación personal; entonces, la vocación y la eficiencia en tu carrera profesional se habrá acabado. La única manera de realizar un gran trabajo es cuando amamos lo que hacemos, y solo será en ese momento que la vida habrá valido la pena.

Maria Pía Gutiérrez

V “D”